Arte
La iglesia de Santa María de Bargota fue construida hacia 1550 con estilo gótico – renacentista y conserva en su totalidad la fábrica primitiva. El templo tiene nave única de tres tramos, con cuatro capillas laterales y cabecera poligonal. A los pies, sobre un arco rebajado decorado con relieves y con un friso de querubines, se levanta el coro. Todo el conjunto está cubierto por bóvedas estrelladas, salvo una capilla que presenta crucería simple. El exterior de la iglesia es de sillar, y se conservan dos contrafuertes rectangulares en la zona de la cabecera. Se accede a ella por una portada adintelada enmarcada por pilastras y rematada por un frontón curvo y un friso. Un gran arco de medio punto hace las funciones de pórtico, y sobre él se levanta la pequeña torre.
El retablo mayor del templo, de estilo manierista, está dedicado a la Asunción de la Virgen. En el lado del Evangelio, un pequeño retablo alberga una interesante talla gótica de la Virgen de la Esclavitud que se ajusta al tipo iconográfico de Andra Mari. La talla, del siglo XIV, presenta rostro fino y una policromía que parece moderna. La iglesia cuenta también con pequeños retablos del siglo XVIII: los dedicados a la Inmaculada y al Corazón de Jesús son de estilo neoclásico, mientras que el retablo del Cristo es de estilo rococó incipiente. Además, en la sacristía se encuentra una gran cruz procesional de plata, obra plateresca del siglo XVI.
En el término de Bargota, entre Torres del Río y Viana, se levanta la ermita de la Virgen del Poyo. Con exterior de sillar y sillarejo, su planta primitiva es del siglo XVI, aunque fue reformada en época barroca y en el siglo XIX. Del siglo XVI conserva los tramos de la nave y la cabecera, que en el XIX se cubrió con cúpula de media naranja. También en el XIX se remodeló el interior del templo, y se cubrieron sus paramentos con pinturas decorativas. En su interior, la ermita alberga un pequeño retablo rococó de la segunda mitad del siglo XVIII con una imagen moderna de la Virgen del Poyo, copia de la virgen primitiva, que se carbonizó parcialmente en un incendio y fue después robada. En el despoblado de Goraño, a unos dos kilómetros del casco urbano, se encuentran las ruinas de la ermita de Santa Lucía. Construida en el siglo XIII, tan sólo quedan de ella el arco triunfal y restos de muros de sillarejo.
En cuanto al arte civil, destaca la Casa de la Linterna, en la calle Mayor. Se trata de un gran edificio barroco del siglo XVI, construido en sillarejo, que en su interior conserva una monumental escalera coronada por una gran cúpula de linterna sobre pechinas. También en la calle mayor se encuentra una casona barroca del siglo XVII con una gran piedra de armar caballeros en su entrada. Numerosas casas con escudos de armas, en su mayoría del siglo XVIII, jalonan las calles de Bargota, entre las que también se levanta el edificio del ayuntamiento, construido en ladrillo en el siglo XVIII.